ESTELAS EN EL MAR
Es curioso y paradójico, todos buscamos el bienestar, la felicidad, la buena vida, está última en sus dos versiones, la mundana que más abunda, sobre todo en las primeras etapas de la vida, y la aristotélica o eudaimonia más adelante, y no todo el mundo, porque se nos vende que mantener la de jarana de la primera juventud es el ideal.
A mí personalmente siempre me han dicho que he sido un adulto desde pequeño, y ciertamente ha sido así. Lo positivo es que esa responsabilidad o exceso de ella desde niño me ha hecho que mi neuro divergencia, o pensamiento de banda ancha como lo llaman algunos autores, haya influido mucho en que no caiga en ningún abismo de adicciones en el que suele caer un gran número de personas "sin diagnóstico", con este motor neurológico. Y como solemos ser de extremos, prefiero el que he vivido quizás algo retraído al otro porque pienso que hubiese sido peor que la ruta del bacalao...
Lo negativo ha sido la turbulencia emocional de no saber qué era un Ferrari, pero con frenos de bicicleta, o un caballo salvaje sin domar, o mal domado porque sientes que llevas un caballo salvaje pero la única herramienta que posees es la de la autoexigencia, el castigo, la culpa, la frustración, perfeccionismo, su variante de idealismo, desregulación emocional, y debajo de todo esto sintiendo que debajo o adentro yace un ser auténtico, noble, sensible, empático, con ganas de aportar a la sociedad, y de vivir una vida auténtica y coherente consigo mismo.
Llevo toda la vida siéndolo y negándolo hasta olvidarlo, y los últimos años sin darme cuenta buscándolo, así que no ha sido un encuentro sino un reencuentro. Y todo puede resumirse o sintetizarse en dos palabras, como si fuese un modelo de coche donde primero aparece la marca y luego la clase: "Ferrari Sensible".
Los coches no dejan estelas como los barcos, pero imagino que soy un barco con un motor de gran cilindrada. Llevo un largo camino zigzagueando y aunque ya ha pasado la tormenta y he podido rehacer el rumbo aún puedo ver la estela que he dejado atrás. Espero y deseo que el tiempo haga su trabajo y mantenga el recuerdo pero quite la niebla.
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