LAS ETIQUETAS
Alguno tenía que ser el primero, y para no darle "tantas vueltas" hasta acabar dispersado rebuscando en alguna caja de fotos, aquella que nos echamos en el viaje de estudios del 99, u ordenando el cajón de debajo de la tele para ahora sí, dejarlo perfectamente organizado y para siempre de los siempres, me ha venido al presente esa cosa tan nuestra y me he dicho pues este, que es un tema con chicha.
Como la etiqueta de los yogures, llevamos unas cuantas, una pegada encima de la otra, que vamos atrayendo, recogiendo, absorbiendo, unas veces porque nos las han dicho desde pequeños con clara voz, otras porque las hemos asumido como válidas en el transcurrir de nuestra primera parte vital por modelaje. Esas etiquetas donde se graban los primeros bits en ese disco vacío, que van a salir a flote antes o después, para bien o para menos bien.
Si esos primeros bits son buenos, bien va, si son menos buenos, la buena noticia es que se pueden transformar en buenos si aprendes cómo, tienes tesón y asumes que tenemos Ferraris neurológicos. Sí, yo cambiaría las siglas TDAH por esa marca italiana. Lo que te estaba contando, que me voy por las ramas, te va a llevar años quizás, va a depender de tu entorno, familia, momento histórico donde has empezado a ser consciente del mundo, mucho de las tres ces de las que habla mi paisano Alcaraz, "corazón, cabeza y cojones", suerte en los profesionales que te vayas encontrando... En esto último ya te digo que yo he tenido mala suerte hasta que gracias a Instagram, que no me gustan las redes, las pienso tóxicas lo quieras o no, pero como todo, tienen su partecita buena, y para mí ha sido conocer a Lorena, Dani Antoñanzas y María García. Por cierto lo que me dio la luz de la bombilla tras años de búsqueda a trompicones, fue el libro de Gabor Mate, Mentes dispersas.
Todo fue terminar el libro en hiperfoco, además del de Jucal Sevilla, TDAH en adultos, y ya estaba llamando para hacer los test, super pesado todo por cierto, 6 semanas yendo dos días a la semana, en una asociación cuyo nombre no voy a nombrar pero que no volvería ni la recomendaría, y lo último que ha llegado son estas tres personitas y su labor, después de haber pasado también por algún psiquiatra de pago y neuropsicólogo y ver al segundo día que solo le faltó sacar el manual, no volví claro.
Puede que veas las cosas más negras que los de Antonio Machín, precisamente por esas etiquetas, arraigadas como una falsa vestimenta pegada al cuerpo, tan falsa y fingida como una máscara del Carnaval de Venecia, todo bien engranado para poder llegar a la altura de los demás, esa que te dice que nunca es suficiente automachaque, nunca suficiente aguante, nunca suficiente todo, o nada. Si has nacido neurodivergente habrás entendido bien de qué va la cosa.
Por cierto, fecha de diagnóstico noviembre de 2025, 39 años.
Te sientes identificad@??? me gustaría tu comentario.
Comentarios
Publicar un comentario